Unos pocos ladrillos refractarios para proteger la madera del calor y a disfrutar de las noches frescas de Extremadura.
A los días compramos el calentador.
Bien separado de la casa con una chapa galvanizada.
Y su caseta de exterior.
Ya sólo falta el agua... Pronto pronto...
No hay comentarios:
Publicar un comentario